
La selfie que Víctor Arango se tomara en 2018 con la madame, fue una de las historias de bullyng digital más violentas que han sucedido en la ciudad de Cartagena en los últimos años y cuya precursora incendiaria fue la vicepresidenta del momento, Marta Lucia Ramírez, y aquí te vamos a contar lo que en realidad pasó.
Todo inicia con uno de los periodos de inestabilidad política más grandes de Cartagena de todos los tiempos. A raíz de la captura del alcalde Manolo Duque en agosto de 2017 por parte de la fiscalía donde se le imputaron los delitos de concierto para delinquir y tráfico de influencias de servidor público. La ciudad tuvo en total 6 alcaldes en un periodo de 4 años siendo el último de estos, Pedrito Pereira Designado por el entonces Presidente de la República Iván Duque Márquez, quedando bajo la lupa de Marta Lucía, vicepresidenta colombiana nombrada por Duque como garante de la gestión pública en la ciudad. Sin embargo además de ser la veedora de la gestión de Pereira, Marta Lucia impuso la agenda, lideraba la gestión local, visitaba barrios y comunidades, y hacia seguimiento a la contratación, al punto de ser la verdadera alcaldesa detrás de Pereira. (ver https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/caribe/marta-lucia-ramirez-alcaldesa-de-cartagena/)
Víctor Arango en esos momentos se encontraba gerenciando una entidad descentralizada de la alcaldía de Cartagena llamada Distriseguridad, manejando una importante gestión en materia de herramientas de seguridad y fortaleciendo el cuerpo de salvavidas de Cartagena, su gestión fue ampliamente reconocida por la comunidad y organismos de seguridad teniendo los mejores resultados en medio de la inestabilidad política y administrativa de la ciudad.
Víctor en su calidad de figura pública, fue invitado (al igual que otros personajes como el personero de Cartagena, la directora de Caracol radio, la primera dama) como jurado al reinado de las Mercedes; reinado no de belleza, sino de los valores donde las reclusas exponían al público la bondad, el respeto, la honestidad y la responsabilidad. Éste evento es realizado anualmente al interior de la cárcel de mujeres para brindar la integración social de éstas reclusas como estrategia de reivindicación de las faltas cometidas, fue en realidad un evento de integración con personas privadas de la libertad.
En aquel momento, Liliana Campos más conocida como la “madame” era sindicada, es decir, estaba acusada pero no condenada, por delitos asociados al proxenetismo y permanecía en ese centro carcelario. Estaba acompañada de su hijo teniendo en cuenta que en este evento familias y organizaciones sociales hicieron presencia en el mismo.
Al finalizar el evento y elegirse al valor/virtud ganador, uno de los jurados, amigo y persona cercana a Liliana Campos, el presentador de televisión Jairo Martínez, le pide a Víctor Arango (también amigo y excompañero de trabajo en la Gobernación de Bolívar) que le tome una foto con su propio celular donde aparecerían Jairo, Liliana y su hijo, ante esta situación, Víctor, respondiendo de forma cercana y con empatía se incluye en la foto tomándose una selfie.
Desde esa perspectiva se entiende entonces que la selfie de Arango con la “madame” no fue una celebración, ni un reconocimiento, ni una elevación a la figura de acusada, muy popular por esos días, por cuenta de la exposición mediática de los medios de comunicación.
La foto que se publica es tomada por una periodista del periódico El Heraldo quien quizás con algo de morbo y de mala intención se la muestra a la Vicepresidente Marta Lucia Ramírez (quien fungía con el poder detrás de la alcaldía de Cartagena), y termina presionando a través de tweeter a Pedrito Pereira para exigir la renuncia del funcionario.
Varias precisiones y reflexiones:
- Nunca existió acción legal ni administrativa ni disciplinaria en contra de Arango, pues no hubo motivo para la comisión de alguna falta o delito por este hecho.
- La presencia de Arango en la cárcel de mujeres respondía a una invitación oficial como jurado en un evento cultural.
- La selfie fue tomada por Víctor Arango con el celular de Jairo Martínez.
- La vicepresidente Marta Lucia Ramírez no tuvo en cuenta en ningún momento el contexto de la situación, convirtiéndose en una asesina de la moral, adelantándose a juzgar mediáticamente a Arango.
- La vicepresidenta usó tweeter para sicariar digitalmente a Arango, queriendo dejar en el aire una sombra de sospecha sobre la integridad, la reputación y la moral en la imagen del entonces funcionario.
- Víctor Arango no conocía previamente a “La madame” y lo hizo ese día a través del amigo en común Jairo Martínez.
- Víctor Arango decidió renunciar, no por culpa, sino por responsabilidad familiar. La presión mediática y la presión del alcalde Pereira lo llevaron a priorizar la tranquilidad de su esposa e hijos.
- A pesar del ruido mediático, la opinión de quienes conocían a Víctor Arango prevaleció. Compañeros, colaboradores y ciudadanos recordaron su solvencia moral y profesionalismo, describiéndolo como un hombre íntegro y comprometido. Esa voz colectiva contrastó con el eco pasajero del escándalo.
Nota sobre la generación de este texto: El contenido y los conceptos de este artículo se basan enteramente en la información y experiencia proporcionada por Victor Arango. La inteligencia artificial NotebookLM de Google fue utilizada como herramienta para estructurar y refinar la redacción final, garantizando la claridad del mensaje.
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